sábado, 17 de noviembre de 2012

La traición de Bolívar


*** Advertencia: Si usted es susceptible a comentarios contrarios a los que aparecen en nuestros libros de historia con respecto a Simón Bolívar,  entonces está a tiempo de hacer clic en la equis (x) roja de la parte superior derecha de su pantalla, si en cambio su curiosidad le permite aceptar el breve análisis acerca de un Libertador humano, entonces bienvenido.

Durante nuestro período de educación básica nos muestran a Simón Bolívar como el más grande de los héroes de la patria, el único libertador, el mesías del trópico, pero ¿realmente ha existido en la historia de la humanidad algún ser tan perfecto?
No ha existido un ser tan perfecto como ese Bolívar que quieren mostrarnos en nuestros textos escolares, y lo irónico es que el libertador tal vez fue uno de los más imperfectos próceres de nuestra patria. La idea no es vilipendiar a este personaje realmente importantísimo en nuestro legado independentista, sino llevarlo a su sitial en la tierra, como un humano que se equivocó millones de veces y no como un Dios del Olimpo, mano derecha de Zeus y amante de Afrodita.
Quisiera referirme a una situación particular en la que Bolívar dejó al descubierto sus ansias de poder, su corroída mentalidad mantuana y maquiavélica, suceso del que salió muy bien parado a costa del hundimiento de la misma persona que vio en él dotes de líder y recomendó su ascenso (en ese momento) a Coronel: Francisco de Miranda.
Miranda, en la capitulación de 1812 que significó la caída de la Primera República, se vio obligado a entregar el poder a los realistas para reorganizar las fuerzas patriotas y evitar más derrotas que no sólo causaban mella en la reserva de guerreros sino en la moral de los soldados y del pueblo.
Según fragmentos de la Capitulación, Miranda siempre le dejó claro a Domingo Monteverde (general realista que se convirtió en Capitán General de Venezuela) que el requisito fundamental para la capitulación era un salvoconducto para todos los habitantes de Venezuela, adheridos a la causa patriota o no.


Tercera.-No podrán ser aprehendidos, juzgados ni sentenciados a ninguna pena corporal ni pecuniaria, las personas que se crea o juzgue que han promovido y seguido la causa de Caracas en estas provincias, de cualquier clase, estado o condición que sean; estas personas quedarán en libertad para permanecer o salir del país y disponer de sus bienes en el término de tres meses.
Respuesta.-Las personas y bienes que se hallen en el territorio no reconquistado serán salvas y resguardadas; dichas personas no serán presas ni juzgadas, como tampoco extorsionados los enunciados sus bienes, por las opiniones que han seguido hasta ahora, y se darán los pasaportes para que salgan de dicho territorio los que quieran, en el término que se señala.
Cuarta.-Serán puestos inmediatamente en libertad los prisioneros hechos por una y otra parte, y ninguno de los comprendidos en este y en el anterior artículo podrá ser perseguido molestado por sus opiniones políticas.
Respuesta.-Serán puestos en libertad los prisioneros de una y otra parte con la reserva del anterior artículo.
Quinta.-Los extranjeros residentes en este país serán comprendidos en los artículos anteriores.
Respuesta.-Los extranjeros gozarán la condonación expresada, pero su residencia será a discreción del gobierno.


Sin embargo, el impetuoso Bolívar no comprendió que Venezuela no estaba preparada militarmente para derrotar a las fuerzas realistas (como se demostró en 1814 con la caída de la Segunda República) y él mismo ordenó poner a Miranda en prisión bajo el cargo de “Traidor”.
En 1821, Bolívar, en la única vez que escribió abiertamente sobre Miranda, aseguró que luego de la capitulación su intención fue “fusilar a Miranda” pero que sus compañeros “no se atrevieron a castigar al traidor”.
Todavía no queda claro por qué Bolívar sintió ese odio tan vehemente por Miranda, a quien logró encarcelar y exiliar, para que cuatro años más tarde muriera en el Arsenal La Carraca de Cádiz, pero podría ser porque El Precursor era el único obstáculo real para que ese incipiente Simón tomara el liderazgo de la lucha armada y política en el país.
Miranda murió exiliado, como un traidor a la patria, sin conocer a la Venezuela libre que soñó. Muchos años después realmente fue reconocido como el Precursor de la independencia, como el “Venezolano Universal”, mientras que Bolívar, agonizó en Santa Marta siendo “el sol de Colombia” y fue reconocido como el Libertador de América desde primer momento.


Después de esta historia todavía me pregunto ¿quién traicionó a quién?... 

@DavidEdesio

#NoSeOlvidenDeSonreír



5 comentarios:

Unknown dijo...

El código militar de cualquier nacion con un mínimo de historia, consideraría la entrega de un compañero de armas al enemigo a cambio de un salvoconducto como traición.

Unknown dijo...

Simón Bolívar eliminaba a todo aquél que pudiera oponerse a su ambición desmedida de poder. Así ocurrió, además con Piar, Córdoba, Padilla. Su maquiavelismo no tenía límite. Ribas murió antes de que pudiera vengarse de él.

abdelrraman gaozález dijo...

Nadie es perfecto, ni siquiera el hombre a quien conocemos como El Padre de la Patria. Ocurre, sin embargo, que en los últimos tiempos, y a contrapelo de la verdad histórica, se nos presente un Bolívar sin mácula, a la vez que un tiranuelo de siete suelas pretende erigirse en su imagen resurrecta y legitimar, de esa manera, la misma avidez de poder que consumió al guerrero.

Jorge Ramón Luna dijo...

La voluntad de Poder nietzcheana se encarnó en Bolívar. Esa voluntad de poder le convirtió en un personaje feroz que no titubeo ante la traición para consolidarse en su camino. Como muchos personajes históricos que han alcanzado el poder absoluto,cercenó las cabezas de todos aquellos que despuntaron como líderes a su alrededor y a quienes avizoró como competidores en su afán. Su voluntad de poder se manifestó, claramente, en su deseo de construir una "república americana" inmensa, continental, que sería manejada por él con los mismos atributos de un monarca del incaico: poder absoluto y perpetuo, adoración total. Así, conservaría el poder a la vez que lo aumentaría inconmensurablemente, revirtiendo la rueda de la historia a lapsos anteriores a la invasión española...afortunadamente, tal desatino no fructificó.

Anónimo dijo...

bolivar fue es y sera un traidor a la patria igual que sus seguidores viva el recuerdo de FRANCISCO MIRANDA gracias a francisco miranda tenemos bandera y patria